Antes de que existieran el mundo y la vida misma, tres diosas doradas descendieron a Hyrule, donde reinaba el caos. Eran Din, la diosa del poder, Nayru, la diosa de la sabiduría, y Farore, la diosa del valor.
Din, con sus poderosos brazos de fuego, cultivó el suelo y creó la tierra roja. Nayru derramó su sabiduría en la tierra y brindó al mundo el espíritu del orden. El alma infinita de Farore creó todos los seres que defienden la justicia.
Las tres diosas ascendieron a los cielos, dejando la sagrada Trifuerza en el punto desde donde abandonaron el mundo. Desde entonces, estos triángulos sagrados simbolizan la providencia de Hyrule. El lugar donde descansa la Trifuerza se convirtió en el Reino Sagrado.
En el vasto y frondoso bosque de Hyrule, el Gran Árbol Deku era el espíritu guardián. Los niños del bosque, llamados kokiri, vivían con él. Cada kokiri tenía su propia hada protectora. Todos, excepto uno... Se llamaba Link.
"Una mañana, Link tuvo una pesadilla. Era la misma que lo atormentaba todas las noches. Link se veía a sí mismo en medio de una tormenta y a las puertas de un misterioso castillo. Un jinete que llevaba a una niña en su caballo pasaba cerca de él. La niña le miraba, como si tuviera que decirle algo. En ese momento aparecía otro jinete. Era un hombre sombrío, vestido de negro, que miraba a Link de manera amenazante. En ese momento, Link siempre se despertaba.
"¡Link! ¡Despierta! ¡El Gran Árbol Deku quiere hablar contigo!"
Cuando Link abrió los ojos, vio a un hada flotando a su alrededor. Su nombre era Navi. El Gran Árbol Deku le había encomendado que llevara a Link ante su presencia.
"Oh... Navi... Ya estás aquí...", dijo el Árbol Deku. “Link, gracias por venir. Desde hace varias lunas, tus sueños se han visto atormentados por pesadillas horribles. Un aura maléfica se extiende por el mundo y veo que tú lo has sentido. Ha llegado el momento de poner a prueba tu valor, Link… He sido víctima de una maldición y necesito que me ayudes a liberarme de ella con tu valor y sabiduría. ¿Estás preparado?"
"Link entró en el Gran Árbol Deku y rompió la maldición que lo asolaba.
"Bien hecho, Link. Sabía que serías capaz de cumplir la misión que te encomendé. Un hombre del desierto es el responsable de esta maldición… Este malvado usa sin cesar sus poderes para buscar el Reino Sagrado conectado con Hyrule. Porque en el Reino Sagrado está la reliquia divina, la Trifuerza, que contiene la esencia de los dioses. El que tenga la Trifuerza en sus manos puede hacer sus deseos realidad. No debes permitir que ese hombre del desierto ponga su mano sobre la sagrada Trifuerza... Debes evitar que ese hombre penetre en el Reino Sagrado. Dirígete al castillo de Hyrule; allí encontrarás a la Princesa del Destino. Llévale esta piedra. Presiento que la princesa lo entenderá todo."
"El Gran Árbol Deku entregó a Link la piedra espiritual del bosque y pronunció sus últimas palabras: "Nuestro futuro está en tus manos, Link. Eres valiente..."